16 agosto 2013

Y la verdad, ya me da igual

Comenzaré mi entrada de hoy con algo que leí hace un día u dos, la verdad lo había leído antes, pero no le había tomado el peso como ahora y me hizo recapacitar en todo, se acabó, solo eso.


Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la típica pregunta: ¿Está medio lleno medio vacío? Sin embargo, preguntó:


-¿Cuánto pesa este vaso?
las respuesta variaron entre 200 y 250 gramos. 
El psicólogo respondió: 
"El peso absoluto no es importante, depende de cuanto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo 1 hora me dolerá el brazo, Si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve.
Las preocupaciones son como un vaso de agua. Si piensas en ellas un rato no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada".

¡ACUÉRDATE DE SOLTAR EL VASO!





Una buena lección de vida. Yo ya empecé a soltar el vaso y me siento bastante bien. Creo y deseo con toda mi alma que todo lo pasado quede hasta aquí y no hablar más del tema. It's over.

Ayer fui a visitar a mi abuela, había tenido una complicaciones de salud, pero se ve bastante bien, comí rico, las abuelas siempre cocinan maravilloso y la mía no es la excepción. Conversamos de cosas muy triviales de la vida y cuando llego mi padre fuimos al cementerio a ver a mi abuelo, le cambiamos las flores, hablé con él y le pedí fuerzas para seguir con todo. Mi abuela estaba feliz, pues desde el accidente que la tuvo hospitalizada un día, no había ido y de eso casi dos semanas y ella va muy seguido, no ir a verlo la hacía sentir más triste y culpable.

Al llegar a la casa llego una tía con un primo, así que estuvimos lesiando un rato, hasta que llego la hora de volver a Rancagua. El viaje fue muy tranquilo, era de noche y mirar por la ventana las estrellas me hizo sentirme tan tranquila y segura como nunca en la vida, como que no había nada por que estar triste, era todo paz, fue una sensación muy gratificante. Al llegar a la casa, compramos pizza con mis padres y un vino, estuvimos un rato conversando de como me va la vida y los estudios en Santiago, del trabajo de mi padre y de su casi ganado viaje a Tailandia, está solo un poco emocionado, a mi me da miedo, porque pienso en el tsunami que tuvo lugar en ese país, porque no solo va a Tailandia, si no que al mismo lugar del siniestro, me asusta un poco, pues soy muy miedosa, pero espero que cuando vaya lo pase de maravilla.

Ayer navegando por la inmensa red de Internet encontré un vídeo sobre la homofobía, el video se titula "HETEROFOBIA" es ver las forma de acoso que se da a las homosexuales, pero de un punto de vista donde ser heterosexual es lo que está mal, muy buen vídeo, de verdad no entiendo como la gente puede discriminar tanto a estas personas, no le hacen nada malo a nadie, solo quiere ser felices y amados como todos.  




Cambiando de tema, mandé un correo a la Asociación de Guías y Scouts de Chile, pues quiero volver al movimiento, si cuando pequeña era scout, entré a la edad de 7 años, quería entrar a los 6, pero no podía porque era muy pequeña, me gustaba mucho, lo único malo es que a esa edad las niñas entraban y salían del grupo y nunca habíamos muchas estables, entonces tenía que hacer amigas nueva muchas veces y eso me costaba bastante. En nuestro grupo Rucamanqui, hubo una época "oscura" en donde nos tuvimos que ir del colegio al que pertenecíamos y estuvimos de lugar en lugar un tiempo, así que la persistencia de la gente a seguir en el grupo era muy baja, por esa razón estuve en Golondrinas hasta los 12 u 13 años, que era mucho ya para mi y empezaba a aburrirme, pero no habían guías, así que no me podían pasar, porque estaría sola, creo que en ese momento fue cuando empezó a decaer mi interés en el grupo, me sentía muy grande con las Golondrinas, pero muy chica con la Ruta, aún que los Ruteros querían que me pasaran directo a Ruta, era una idea descabellada, pero pasaba mucho tiempo con ellos. Al final llegaron Guías y llegó mi momento de pasar, el cambiar de jefa o dirigente, fue complicado para mi, la jefa de guías nunca me cayó muy bien, desconozco la razón pues es una gran persona, pero siempre hubo algo en ella que no me entraba. 

Mi hermano y yo, a punto de ir de campamento.
Al pasar, otra vez tuve que hace amistades, y bueno me costó mucho adecuarme al nuevo grupo de chicas y de hecho, creo que nunca logré acoplarme de verdad a ellas, en ese momento fue cuando dejé de ir a scout y empecé a bailar música Japones, ya que mi mejor amiga en el colegio era de esa onda, cambie el escultismo por baile, creo que cometí un error en ese entonces, a los años quise volver, tenía unos 15 u 16 más o menos, pero el grupo ya era otro, de mi ruta de ese entonces quedaban muy pocos y ya la mayoría eran dirigentes o en vías de serlo, quedaban algunas Guías que conocía, pero tampoco logré consagrar grandes vínculos, el colegio al que se unieron quedaba muy lejos de mi casa y lo peor de todo es que el encargado del grupo el Jefe Marcos, o el Viejo como yo y otros le decíamos, había dejado el grupo y la encargada de grupo era la Jefa de Guías, el viejo fue el que incentivó mis ganas de ser Scout el volver y ver que mi grupo era otro, me dio mucha pena y no pude aceptarlo, fui resistente al cambio, porque pensé que la encargada del grupo lo iba a mandar a pique al Ruca, al tiempo no fue así, creo que ya no es ella la encargada, pero el grupo está cada vez más grande y cada vez más genial, me alegro demasiado que haya podido salir a flote y que tenga todas sus ramas completas de jóvenes. Puedo afirmar que haber sido Scout fueron unos de los mejor años de infancia.


Cazopa 2006 (labios partidos a morir)
Mis ganas de volver ya van acumulando un par de meses, quizás ya medio año, pero no me había atrevido a mover un dedo por unirme a uno, creo que aún tenía miedo, pero de verdad necesito volver a sentir un campamento, una caminata, un juego de asecho, un kumbayá, una guerra de pañolines, uff son tantas cosas, además quiero incentivar a otro jóvenes a unirse a esto, es una experiencia hermosa en la vida, que no te la dará la tecnología en la que estamos sumergidos hoy en día.
La asociación me mando el mail de la encargada de la zona centro de Santiago, así que le mande un mail pidiendo orientación de qué hacer, estoy emocionada espero que resulte. Si es así tendré que dejar el grupo de baile, si aún bailo música asiática, pero de verdad el ambiente es tan malo y venenoso, prefiero volver a Scout que seguir bailando, de verdad lo prefiero.



Bueno espero que sigan siendo unos días hermoso y perfectos, yo aquí en Rancagua un poquito aburrida, pero ya volveré el domingo al agetreo de la capital.



Sean felices, porque si no lo eres tu, nadie lo va a ser por ti c:

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